Elección crucial, por Rafael Henrique Iribarren Baralt


Elección crucial

Trump, una versión de derecha de Chávez

Muchos venezolanos obnubilados por el dolor de ver a abuelos separados de sus nietos, por ver deshecho lo que ellos y sus padres tardaron toda una vida en edificar, y por ver en general tanto sufrimiento evitable, no advierten que están siendo manipulados por un Trump “vengador” de manera muy similar a como Chávez manipuló a sus seguidores, como por ejemplo, cuando dijo que freiría la cabeza de los adecos en aceite.

Muchos no ven el paralelismo que hay en la manera como Trump le soba la cabeza a sus perros de presa, como los del Ku Klux Klan, y la manera como Chávez trataba a sus grupos de violentos, como por ejemplo: Cuando se refirió al pistolero de Altamira: “Caballero Gouveia”, “Señor Gouveia” y “Pobre Gouveia”.

Invito a los venezolanos que aún creen en Trump a que hagan el siguiente ejercicio: Sustituyan “Fake news “por” la canalla mediática” y “Radical left” por “la derecha fascista”. Si así lo hicieren, estoy seguro de que comenzarán a ver llover similitudes a raudales.

Estas similitudes autoritarias son un grave peligro para los EE.UU y para el mundo.

Dominando las pasiones que nos obnubilan descubrimos la verdad

Es chévere (divertido, agradable) ver sancionados a los que, entre otras cosas, enseñaron a sus cuerpos represivos, y a sus seguidores en general, a ser insensibles bailando mientras se reprimía bestialmente. Pero no podemos permitir que usen nuestra sed de justicia, y del comprensible deseo de venganza que nos lleva a querer ver a los opresores despedazados por los leones del circo, para dominarnos al conducirnos en el desesperante desierto en que nos encontramos por caminos equivocados mediante la presentación del espejismo de un Trump redentor.

Para uno cerciorarse de que se trata de un espejismo es preciso analizar la política adelantada por Trump hacia Venezuela, la cual de seguidas resumo muy brevemente:

1) Incrementa el dolor de la población, al maniatar al gobierno e impedirle que comercie en el mundo. Esta política es muy cínica porque el supuesto propósito humano de las mismas se contradice con lo siguiente: Se aplicaron en medio de una grave hambruna (¿Cuántos no son los niños que serán retardados mentales por el hambre padecida ?), se mantuvieron en una pandemia, y, además, se sabía que las probabilidades de que sirvieran de algo eran cercanas a cero, tal y como lo indicaba, entre otras cosas, el hecho de que el bloqueo a Cuba lleva medio siglo y entre los “aliados” de Maduro están: Rusia, China, Irán y Turquía, por medio de los cuales podía, tal y como lo ha hecho, sortear el bloqueo (quién sabe a qué precio). La dependencia de Maduro respecto de estos países es ahora total.

2) Trump conscientemente, y simulando lo contrario, apuntaló al régimen de Maduro. Esto es así porque Trump sabía que actuando con la sistemática, prolongada, teatral e innecesaria prepotencia con la que ha actuado jurungaría las múltiples y variadas heridas cometidas por los EE.UU en los países de América Latina y del mundo en general, lo cual se traduciría en el aumento del rechazo contra los EE.UU y, en consecuencia, el régimen de Maduro se vería fortalecido debido a que este régimen es representante de la lucha contra el imperialismo yanqui.

Es decir, le dio vigencia a lo que le da vida a esta revolución que nos azota. La importancia de este punto se pone de relieve, por ejemplo, en el mensaje impartido en el seno de las Fuerzas Armadas.

Este soterrado apuntalamiento no es nuevo. Es ampliamente conocido tanto por la diplomacia de EE.UU como por los gobiernos así subrepticiamente apuntalados. Prueba de esto es ver lo prestos que han estado los líderes de la revolución que nos agobia, en virtud del beneficio político que obtienen, en echarle leña al fuego de la confrontación, por ejemplo, entre incontables más: Cuando Chávez dijo en la ONU refiriéndose al que entonces era presidente, Bush: “Huele a azufre, el demonio estuvo por aquí “, etc., etc. (Oportuno es apuntar que esta mediática confrontación, que Bush avivó con su postura, Obama la apagó responsable y ostensiblemente).

3) Las restricciones económicas ayudan a Maduro a controlar la situación interna porque: Le dio la excusa perfecta para justificar el desastre que ya existía (desastre este que fue agravado por las restricciones); le facilita la represión porque una parte de la población asocia a los reprimidos con el sector político apoyado por Trump; facilitan las cosas para que los que lo sostienen le permitan la ley anti-bloqueo; etc.

4) Estancó a la población opositora a Maduro, lo cual logró no sólo haciéndole creer intenciones guerreras que nunca tuvo intención de llevar a cabo (afirmación esta que se basa, entre otras incoherencias, en lo que se pudo haber hecho y no se hizo), sino apagando y distrayendo a la población mediante el circo romano de su política hacia Venezuela, donde las sanciones son los leones. Oportuno es recordar que el circo romano era una catarsis.

5) Aseguró la permanencia de Maduro mediante un pequeño ejército de poderosos sancionados, los cuales harán lo que sea para que Maduro no caiga. Sin duda habrá traiciones, tal y como ya las ha habido; pero la mayoría no ha querido llevar esa carga y ha preferido atrincherarse.

6) Trump se benefició electoralmente ya que al usar de pera de boxeo a Maduro durante bastante tiempo pudo cortejar y consolidar el voto de venezolanos y cubanos en el estado de La Florida. La importancia de esto es muy grande no sólo porque se necesita este voto para ganar las siempre reñidas elecciones en el estado de La Florida, sino porque los electores que aporta el estado de la Florida, en el sistema electoral que allá usan, pueden ser decisivos en el conteo nacional.

7) Tal y como lo señalan agencias internacionales, uno de los grandes beneficiados de la política adelantada por Trump, entre otros, es Rusia. Esto es así porque ahora Rusia suple el petróleo que Venezuela ya no puede suplir. No hay que ser exageradamente malpensado para que a uno se le ocurra que eso se puede deber a una negociación tras bastidores entre Trump y Putin.

Las características antes mencionadas muestran una simbiosis entre déspotas escalofriante.

Palabras finales

Somos un pueblo de héroes libertadores, con las grandes virtudes y con las grandes y peligrosas pasiones que eso implica. Hemos sido criados así generación tras generación. Una vez escuché: “A todos los venezolanos nos han arrullado con el himno”. A los pueblos, al igual que a los héroes, el destino los prueba.

Intuyo con mucha fuerza lo siguiente: Biden (quien ha sido históricamente del centro, y ha facilitado acuerdos entre el partido republicano y el demócrata, todo lo cual fue visto al inicio de la campaña como una debilidad electoral por algunos miembros de su propio partido), por sus invisibles pero profundísimas cicatrices es la persona predestinada a curar a los EE.UU. ¿Logrará su mística misión? Esa elección es crucial para la humanidad.

Los venezolanos silenciosa y misteriosamente también seremos probados, y el objetivo de esta prueba es ver si los venezolanos somos lo suficientemente héroes, es decir, ver si somos lo suficientemente desprendidos como prueba de amor. Y si pasamos la prueba, la cual es muy dura porque supone quedar en el vacío que implica el dejar de creer y querer en quien se ha creído y querido, estaremos acercándonos con buen pie hacia nuestra anhelada redención.

No nos dejemos, pues, seducir por cantos de sirena y falsos profetas, en el árido desierto en que nos encontramos. Ante la duda, que el corazón nos guíe y nos haga hacer, simplemente, lo correcto, lo humano.